-compartir lo que aprendemos- seguimos con la luteína
Concentrada en la retina, así como presente en frutas y verduras, la luteína parece prevenir el riesgo de degeneración macular y otrs enfermedades oculares, por proteger al frágil fondo del ojo de la dañina luz azulada. La luteína, según sucedieron las cosas, -noscuenta el Dr. Richard Firshein- fue la salvadora de Virgínia Hartmann. Se la había diagnosticado degeneración macular, y su medico le dijo que en algún momento sería necesario usar cirujia láser. Virginia sentía miedo de un procedimiento que suena a tan doloroso y le preocupaba que pudiera destruir sus ojos más que curarlos. Tras leer acerca de la luteína y sus poderes protectores, Virginia llamó para solicitar una consulta conmigo y para saber más acerca de este caotenoide. Conforme escuchaba su historía, vi claramente que ella constituía una candidata primaria para la luteína, pues se encontraba en las etapas iniciales de la degeneración macular -pero tendríamos que actuar con rapidez antes de que perdiera más visión en general (por no mencionar sus efectos preventivos), no hay actualmente modo alguno de curar la ceguera completa. Dado que los ojos de Virginia estaban mostrando ya signos de enfermedad (la borrosidad), le puse un programa completo de antioxidantes amigos del ojo. En primer lugar, prescribí 1 gramo de taurína a tomar dos veces al día, y 200 miligramos de otro antioxidante, zeaxantina (el cómplice de crimen de la luteína, y que también se encuentra en la retina), una vez al día. Pero la piedra angular de su régimen anti -DME fue la luteína, a la saludable dosis de un 1 gramo por día, a ser tomada como suplemento oral.
Al principio, Virginia se sintió frutrada. Pasaron unas pocas semanas, y ella no advirtió diferencia alguna en su vista. Cuando se despertaba cada mañana, mantenía sus ojos firmente cerrados por un momento, confiando en que al habrir sus párpados vería un mundo claro y netamente definido. Pero los objetos de su alrededor continuaban apareciendo borrosos. Pasados unos meses sin embargo, Virginia conmenzó a aceptar su destino -y es entonces cuando las cosas cambiarón. Abrió los ojos una mañana, miró al rostro de su esposo, y la mancha oscura siempre presente en el centro de su campo de visión se había hecho más pequeña. Y lo que es mejor, su vista era mucho más clara de lo que había sido en meses. Virginia decidió continuar con su programa antioxidante, y aunque la borrosidad nunca desapareció por completo de su línea de visión, y su vista nunca fue ya tan fina como en su juventud, a mi no me cupieron dudas (ni a ella tampoco) de que su condición no solo se había estabilizado, sino que había mejorado considerablemente. La luteína reabrió el mundo a Virginia, restaurando el don de la vista.
La condición de Virginia mejoró con su curso de nutrientes; sin embargo, si hubiera empezado a tomar luteína unos años antes, podría no haber perdido ninguna vista en absoluto. La luteína no es solo para viejos y enfermos; en los individuos más jovenes y sanos puede prevenir la ceguera, que tanto altera la vida, y mantener los ojos fuertes y claros. Un creciente corpus de investigación sugiere que el consume regular de unos nutrientes llamados carotenoides puede potenciar nuestra visión en general, frenar el deterioro causado por la DME y, lo que es más importante, impedir que se inicie la enfeeermedad.
Los carotenoides son un grupo de antioxidantes que se encuentran en cantidades concentradas en frutas y verduras; de hecho, proporcionan los pigmentos que colorean nuestros productos. Hay dos clases mayores de carotenoides: los carotenos, incluyendo el Beta-caroteno, y las xantofilas, entre los que se encuentran la luteína y un compuesto similar llamado zeaxantina. Mientras que el Beta-Caroteno, responsable de los amarillos y los naranjas de alimentos como la calabaza y la zanahoria, es el caratenoide más afamado, está practicamente ausente del ojo. Es aquí donde la luteína y zeaxantina entran en escena.
No olvides que también existen suplementos nutricionales de luteína, que seran de ayuda.
Vuestra amiga aras.




Comentarios sobre -compartir lo que aprendemos- seguimos con la luteína
hola, sabes tengo una duda..
estoy haciendo un estudio sobre la luteina y devo saber que elementos la inhiben, o alimentos que la puedan inhibir, me seria de gran ayuda su aporte por favor agamelo saber.