-compartir lo que aprendemos- la luteina
Según los Institutos Nacionales de la Salud, los problemas oculares son el diagnóstico más temido. La degeneración macular, un proceso que obstruye la visión deñando inicialmente los frágiles capilares del ojo, es la causa que conduce a una ceguera central (aun que no total)irreversible entre los estadounidenses de más de 50 años.
Más de 13 millones de adultos padecen actualmente de degrneración macular relacionada con el envegecimiento (DME); hasta un 37 por 100 de la gente con más de 75 años tiene alguuna forma de DME, y para cuando llegan a los 80, el 25 por 100 de los estadounidenses han perdido vista debido a esta enfermedad. Un tipo de DME ocurre cuando los diminutos vasos del fondo del ojo se debilitan, permitiendo que la sangre rezume hacia fuera, lo que deja al ojo indefenso frente al daño de los poderosos rayos del sol. Esto puede causar un punto oscuro que bloquea (o líneas borrosas que distorsionan) cualquier cosa que se halle en el campo de la visión. La ceguera legal procedente de la DME puede a veces cobrarse su víctima en pocas semanas. Pero la DME no es la única amenaza para los ojos que envejecen. El glaucoma, es la causa más común de ceguera en todos los grupos de edad, afecta al nervio óptico y suele no detectarse hasta que se ha perdido una cantidad importante de visión. Las cataratas, también, son bastante comunes, afligiendo a dos tercios de los individuos mayores de 75 años con la incapacidad de enfocar. Aunque los problemas de visión están muy extendidos entre la gente mayor, más de un tercio de los 10 millones de estadounidenses diabéticos padece también alguna forma de enfermedad ocular.
Desgraciadamente, incluso en esta hera -nos dice el Dr. richard Firshein- con tanto progreso medico, no hay cura para las enfermedades de los ojos y su resultante ceguera. Las operaciones de cataratas y la cirugía con rayos láser, por ejemplo benefician solo a una minoría de pacientes, y aunque puedan demorar la pérdida de visión, no pueden impedirla. En verdad, había poca esperanza para los ojos que envejecen -hasta ahora-. Afortunadamente, hoy en día sabemos que el riesgo de enfermedades oculares puede ser reducido simplemente controlando un factor de nuestra vida: la nutrición (¡que importante es!) Nuevas investigaciones médicas indican que antioxidantes especificos pueden disminuir el riesgo de enfermedad ocular y prevenir que tengan lugar la degeneración macular, las cataratas y en glaucoma. Estos antioxidantes incluyen la vitamina E, la vitamina C y un aminoácido llamado taurina. Pero los defensores más importantes del ojo son una clase de compuestos llamada carotenoides, que incluyen al beta-caroteno y muy notablemente un nutriente versátil y potente conocido como LUTEÍNA.
Vuestra amiga aras



